Nació en Donnellson, Illinois, en 1902, hijo
de un pastor protestanteaventajado de enseñanza secundaria, obtuvo una beca
para estudiar sociología en la Universidad de Chicago, donde muy pronto mostró
sus especiales dotes para la investigación y obtuvo el título de doctor a los
24 años (1926), con una tesis sobre la propaganda en la Primera Guerra Mundial.
Concluida la carrera, viajó a Europa, donde estudió en la London School of
Economics y en centros académicos de París, Ginebra y Berlín. En su formación
se advierte la influencia, entre otros, de Dewey, Mead, Freud, Havelock.Está
considerado como uno de los fundadores de la psicología política.
Se
inició en la docencia en la Universidad de Chicago, como profesor de ciencia
política (1926-38), antes de trasladarse a la Universidad de Yale y desarrollar
otras actividades académicas en el John Jay College de la City University de
New York y en la Temple University. Fue director de investigaciones sobre
comunicación en tiempo de guerra en la Biblioteca del Congreso norteamericano
(1939-45) y trabajó en el Institute for Propaganda Analysis (1937-41),
encargándose de la edición una revista mensual, en la que se recogieron
numerosos trabajos de análisis de contenido sobre textos propagandísticos
aparecidos en el período de entreguerras mundiales. Perteneció a la prestigiosa
Comisión Hutchins (1946), que estudió la libertad de prensa en Estados Unidos y
desarrollo la doctrina sobre la responsabilidad social de la prensa. Profesor
de la Fundación Ford, concluyó su vida académica como emérito del Bramford
College (1970-76).
Su tesis doctoral fue publicada
cuando Lasswell contaba 25 años Propaganda
Technique in the World War I (Nueva York, 1927), a la que siguió,
en 1930, Psychopathology and Politics,
donde aplica conceptos de psicología clínica al estudio de los actores
políticos, económicos y religiosos. Posteriormente, se centra en la
investigación aplicada en los campos de la propaganda política y la
comunicación masiva, en los que se centrará buena parte de su muy amplia obra.
En 1935, apareció World Politics and
Personal Insecurity y Propaganda
and Promotional Activities; en 1936, Propaganda and Dictatorship, y, dos años después,
Propaganda in the World War, temática sobre la que volvería en plena Segunda
Guerra Mundial con Propaganda, Communication
and Public Opinión (1946). En 1976 publicó una obra en 3 volúmenes,
junto a Daniel Lerner y Hans Speier, Propaganda and Communication in World History.
En total, más de 40 títulos, entre los que también aparecen Power and Personality (1948) y Politics: Who Gets What, When, How.
(1936). En lengua española: Análisis
comparado de indicadores sociales y políticos (con otros),
FOESA-Euramérica, Madrid, 1968; El futuro de
la ciencia política, Tecnos, Madrid, 1971; La política como reparto de influencia,
Aguilar, 1974; El estudio de las políticas
públicas (con otros), Porrúa, México, 2000.
Su trabajo como investigador y publicista se proyectó
con fuerza hacia el análisis de la propaganda, en un período marcado por las
tensiones mundiales de entreguerras y la preocupación por los efectos de las
mediaciones periodísticas en la formación de la opinión pública.
Desde esta perspectiva política, que le situó en el
núcleo de investigación de la CIA, estudió las relaciones entre persuasión y
comunicación. La gran contribución teórica de Lasswell viene dada por la
delimitación que hace del campo conceptual y el trazado de los ejes definidores
de la acción comunicativa. El conocido como 'paradigma' o 'fórmula' de
Lasswell, a pesar de los años transcurridos -fue formulado en 1948-
y de haber sido superado por visiones analíticas concordantes con un nuevo
paisaje histórico y mediático, sigue conservando muchas de aquellas virtudes
que permitieron el despegue de los estudios sistemáticos de la Comunicación en
Norteamérica, a partir de los modelos sociológicos organicistas y
funcionalistas.
Los medios de comunicación se convierten en un
elemento de equilibrio en la biología social, por lo que el conocimiento de las
técnicas persuasivas y de información permitían desplegar con eficacia las
funciones inductivas sobre los individuos, creando pautas de conducta,
actitudes y comportamientos.
Entre las funciones de la comunicación, Lasswell
destaca la de vigilancia y control del entorno, la transmisión de los valores
de identidad de una cultura, la cohesión social, etcétera. Entiende la
persuasión informativa y la propaganda, no lejos de los ideales de Walter Lippmann,
como la inducción de aquellos valores que permiten a los gestores de una
sociedad conducir a sus ciudadanos hacia los mejores objetivos de progreso y
libertad
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Lasswell ordena, acota y define los grandes
espacios de estudio, superando los planteamientos precedentes, pero no llegaestablecer las interacciones entre las partes, como por ejemplo entre el emisor
(lo denomina 'comunicador') y el receptor, ya que la audiencia aparece aún
desdibujada en un todo cuasi uniforme, destinataria de un flujo unidireccional,
aunque sí atribuye efectos distintos en función de los medios empleados.
Hay en el trabajo de Lasswell numerosas aplicaciones sobre el espacio del '¿qué dice?', esto es, del mensaje, a través de depuradas técnicas de análisis de contenido centradas en los textos propagandísticos del período de entreguerras.
Hay en el trabajo de Lasswell numerosas aplicaciones sobre el espacio del '¿qué dice?', esto es, del mensaje, a través de depuradas técnicas de análisis de contenido centradas en los textos propagandísticos del período de entreguerras.
También apunta hacia los efectos. A partir de
Lasswell se abre una línea de investigación de los efectos, que tanto vale para
estudiar cómo se produce la creación de influencia como para conocer los
mecanismos más eficaces para persuadir a través de los medio, aunque se aparta
de la contextualización social e histórica en la que aquellos se producen.
Influido por las teorías conductistas, Lasswell supera, en buena medida, las
posiciones previas sobre la lienealidad estímulo-respuesta de la comunicación,
conocidas como la 'bullett theory' o teoría de la 'aguja
hipodérmica', al tiempo que abre nuevos espacios a la investigación.
Para Lasswell, el proceso de la comunicación en
la sociedad realiza cuatro funciones: a) vigilancia del entorno, revelando
amenazas y oportunidades que afecten a la posición de valor de la comunidad y de
las partes que la componen; b) correlación de los componentes de la sociedad en
cuanto a dar una respuesta al entorno; c) transmisión del legado social; d)
entretenimiento.
Richard
Braddock publicó en 1958 una 'extensión' al 'paradigma de Lasswell' ("An extension
of the 'Lasswell Formula'", en Journal of Communication, vol. 8,
págs. 88-93, 1958) en la que trata de hallar una interacción entre las
partes y actores de la acción comunicativa. Así, cree que la intencionalidad
del mensaje es un elemento definidor del mismo, como también las circunstancias
en las que éste se produce.


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